La comunidad educativa de la Escuela Secundaria N° 49 “Leonardo Favio” de Lamadrid vivió una jornada cargada de emoción al inaugurar oficialmente el nombre del polideportivo del establecimiento, que desde ahora homenajea a Adriana Acosta, joven militante, estudiante y deportista desaparecida durante la última dictadura cívico-militar.
El acto representó la concreción de un proyecto que comenzó hace más de una década, cuando estudiantes, docentes y familias impulsaron la recuperación de un terreno que durante años había sido utilizado como basural para convertirlo en un espacio destinado al deporte, la recreación y el encuentro comunitario.
La directora de la institución, Gabriela Gandulfo, destacó el valor de esa transformación y aseguró que “la educación pública tiene la capacidad de convertir un basural en un lugar de encuentro, aprendizaje y esperanza”, en diálogo con Página 12.
La iniciativa nació en 2009 a partir del programa Jóvenes y Memoria, de la Comisión Provincial por la Memoria, que invitó a los alumnos a investigar la historia de Adriana Acosta. Dos años después, estudiantes de la escuela realizaron el documental Una Leona de la vida, para el que entrevistaron a Teresa, la madre de Adriana, y presentaron el trabajo en los encuentros de Chapadmalal.
Más adelante, alumnos de primero y sexto año llevaron al programa Joven Parlamentario Lomense la propuesta para recuperar el predio y convertirlo en un polideportivo. En ese proceso surgió, por consenso de toda la comunidad educativa, la decisión de que el nuevo espacio llevara el nombre de Adriana Acosta, una iniciativa que finalmente pudo concretarse gracias al acompañamiento del Municipio y de la Provincia.
Además del polideportivo, la escuela proyecta seguir transformando el predio con una huerta, un espacio de reciclado, tareas de forestación y la realización de un mural que recuerde a Adriana.
Acosta fue jugadora de hockey del Club Lomas, estudiante universitaria y militante política. Fue secuestrada el 27 de mayo de 1978 y permaneció detenida en el centro clandestino conocido como “El Banco”, donde fue vista por última vez. Desde entonces permanece desaparecida.
Con este homenaje, la Escuela Secundaria N° 49 mantiene viva su historia y reafirma el compromiso de la comunidad educativa con la memoria, los derechos humanos y la construcción de espacios que promuevan el encuentro, el aprendizaje y la participación de las nuevas generaciones.

